La Agencia Tributaria publicó el 28 de enero las directrices de su plan de control de 2020: precios de transferencia, grandes patrimonios, economía sumergida y asistencia digital.

El Boletín Oficial del Estado del 28 de enero de 2020 publicó la resolución de la Dirección General de la Agencia Tributaria, fechada el 21 de enero, con las directrices generales del Plan Anual de Control Tributario y Aduanero de 2020. Es un documento que la Ley General Tributaria obliga a aprobar cada año y que indica por dónde buscará la Agencia los incumplimientos en los próximos meses.
Las directrices se organizan en cinco líneas: información y asistencia, prevención del incumplimiento y fomento del cumplimiento voluntario, investigación y comprobación del fraude, control del fraude en la fase de recaudación y colaboración con las administraciones tributarias de las comunidades autónomas. El plan no crea obligaciones nuevas, pero anticipa dónde pondrá la Agencia sus recursos durante el año.
Dónde pone el foco
En fiscalidad internacional, el plan prevé un sistema automatizado de análisis de riesgo con los datos de operaciones entre entidades vinculadas, incluidos los informes país por país, e inspecciones a grupos multinacionales sobre precios de transferencia, establecimientos permanentes y regímenes preferenciales. Presta atención específica a los negocios muy digitalizados.
En el plano interno, se mencionan el análisis de los grandes patrimonios para detectar rentas y activos ocultos, la lucha contra la actividad no declarada, la revisión de las sociedades que declaran de forma reiterada bases imponibles negativas y deducciones pendientes, y las relaciones laborales encubiertas bajo apariencia mercantil, con sus efectos en IVA e IRPF. También se citan los artistas y deportistas no residentes y las operaciones con criptomonedas. El plan no promete inspecciones concretas, sino que describe áreas de riesgo, y la Agencia cuenta cada vez con más herramientas de análisis de datos para decidir a quién revisar.
La parte de asistencia
El plan no es solo control. Entre sus novedades figura un proyecto piloto de administraciones de asistencia digital integral a partir del último trimestre del año, un asistente censal para presentar la declaración de alta y modificación de datos, y un sistema que permitirá a los asesores relacionarse a distancia con la Inspección. El texto insiste en anticiparse al incumplimiento con información y avisos antes que corregirlo después.
Para el contribuyente, esa filosofía tiene una consecuencia práctica: la Agencia cruza cada vez más datos de fuentes distintas, y las discrepancias entre lo declarado y lo que ya conoce se detectan antes. Regularizar por iniciativa propia suele salir más barato que esperar un requerimiento, porque los recargos por declaración voluntaria son inferiores a las sanciones. Conviene recordar que esos recargos aumentan con el tiempo transcurrido, de modo que posponer la corrección suele salir más caro que hacerla cuanto antes.
Qué conviene revisar
Las empresas con operaciones entre sociedades del mismo grupo o con socios y administradores deberían comprobar que los precios pactados se pueden justificar y que la documentación está al día. Conviene también revisar que las bases negativas y deducciones pendientes están bien soportadas y que las relaciones con colaboradores externos no se parecen a una relación laboral.
Las personas con patrimonio o actividades en el extranjero harían bien en tener ordenada la información sobre su residencia fiscal, sus activos y sus rentas. Si detecta un error, consulte con su asesor cuál es la vía más adecuada para corregirlo antes de que llegue una comunicación de la Agencia. Y si recibe un requerimiento, conteste dentro de plazo y con la documentación que lo sustente: la falta de respuesta suele agravar el problema.
Conocer las prioridades de la Agencia no sirve para adivinar inspecciones, sino para ordenar la casa con tiempo.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


