A finales de abril había 3.163.566 parados registrados, 91.518 menos que en marzo, y la afiliación media subió a 19.230.362. Cómo leer los datos del mercado laboral.

Los datos del mercado laboral de abril, que el Ministerio de Trabajo, Migraciones y Seguridad Social ha publicado a primeros de mayo, muestran que el paro registrado bajó en 91.518 personas, un 2,8 % respecto a marzo, hasta 3.163.566. En comparación con abril de 2018, hay 172.302 parados menos, un 5,2 %. Es el dato de las oficinas de empleo, no el de la encuesta de población activa.
La afiliación media a la Seguridad Social fue de 19.230.362 personas, con un aumento de 186.786, un 1,0 %, sobre marzo y de 551.901, un 2,9 %, sobre abril del año anterior. Son cifras favorables, y conviene leerlas junto con el efecto de calendario: abril suele reflejar la actividad de la Semana Santa, que este año se celebró a mediados del mes.
Qué indican los datos
Lo primero que muestra el dato es la continuidad de la creación de empleo. Que el paro registrado baje un 5,2 % en doce meses y la afiliación crezca casi un 3 % indica que la economía sigue generando puestos de trabajo, aunque a un ritmo algo menor que el de años anteriores. Es coherente con el resto de los indicadores de actividad que se conocen en estas semanas.
Lo segundo es la importancia de los sectores de servicios, con la hostelería y el comercio como grandes protagonistas de la contratación en esta época del año. Para las empresas de esos sectores, la demanda de personal estacional se ha concentrado en abril y se mantendrá en los meses de verano, con el reto de encontrar y formar a las personas adecuadas.
Estacionalidad y calendario
Los datos mensuales sin ajustar mezclan la evolución real con el calendario, de modo que los economistas suelen comparar con el mismo mes del año anterior o utilizar series corregidas de estacionalidad. Así se evita sacar conclusiones de una subida que se debe a que la Semana Santa cayó en abril y no en marzo, como ocurrió en otros años.
También hay que recordar la diferencia entre afiliación media y afiliación a fin de mes: la primera promedia el conjunto de días del mes, y la segunda recoge solo el último día, de forma que pueden mostrar tendencias distintas cuando hay muchos contratos de corta duración. Es una razón más para observar series largas y no una única cifra mensual.
Qué conviene revisar
Para quien contrata, el contexto es un mercado laboral que se mueve y en el que cuesta más encontrar determinados perfiles. Conviene revisar los planes de contratación de verano con antelación, los requisitos formales de cada tipo de contrato y las condiciones de los convenios aplicables. A partir del 12 de mayo será además exigible el registro de la jornada, un buen momento para repasar la organización del tiempo de trabajo.
Un asesor laboral puede ayudar a elegir la modalidad adecuada, a comprobar las bonificaciones y a evitar errores formales. Esta nota es información general sobre estadísticas: las decisiones de empleo de cada empresa dependen de sus circunstancias, de su convenio y de su situación económica. Por último, quien tenga previsto contratar para el verano puede anticipar los procesos de selección y de formación, porque en los meses de más actividad los perfiles con experiencia se ocupan antes y la incorporación tardía suele costar más, tanto en tiempo como en productividad. Conviene, por último, no confundir las cifras agregadas con la situación de cada empresa: un buen dato nacional convive con sectores y territorios que evolucionan de forma muy distinta, y la lectura que importa es la que se hace con los datos de la propia actividad.
Un mes bueno no hace una tendencia, pero una tendencia se construye con meses como este.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


