El Consejo de Ministros aprobó el 15 de junio un préstamo de 10.192 millones a la Seguridad Social para pagar la nómina de pensiones de junio, que incluye la paga extra.

El 15 de junio de 2018 el Consejo de Ministros aprobó la concesión de un préstamo del Estado a la Tesorería General de la Seguridad Social por importe de 10.192 millones de euros. Con él se asegura el pago puntual de la nómina de pensiones de junio, que incluye la paga extraordinaria.
Según el Gobierno, como cada año, la Seguridad Social debe afrontar en junio el desembolso de la paga ordinaria y la extraordinaria de cerca de 9,6 millones de pensiones, a lo que se suma la liquidación del IRPF de las pensiones sujetas a este impuesto. Este año, las obligaciones alcanzan los 17.727 millones de euros. Del crédito aprobado, se librarán 7.500 millones.
La nómina de junio
Las pensiones se cobran en catorce pagas al año: una cada mes más dos extraordinarias, que se abonan en junio y en noviembre. Por eso la nómina de junio es mucho mayor que la de otros meses. Los ingresos por cotizaciones de ese mes no bastan para cubrirla, y el sistema necesita financiación adicional.
El Estado aporta esa financiación mediante un préstamo, que se concede con cargo a una disposición de los Presupuestos Generales del Estado de 2017, prorrogados para este año. Los préstamos de este tipo deben devolverse, de modo que su existencia no equivale a una subvención. La cifra refleja la distancia entre los ingresos y los gastos del sistema en un mes de mayor desembolso. Esta concentración de pagos en junio y noviembre hace que la tesorería de la Seguridad Social necesite más liquidez en esos meses que en el resto del año.
Qué significa para familias y empresas
Para los pensionistas, el préstamo garantiza que la paga se cobrará en la fecha prevista. Pero la noticia recuerda que el equilibrio financiero del sistema depende de las cotizaciones, del número de cotizantes y del gasto en pensiones, un debate que lleva años abierto y que afecta a quienes hoy trabajan y se jubilarán en el futuro. La Seguridad Social publica periódicamente información sobre ingresos, gastos y número de pensiones, y esos datos permiten seguir la evolución del sistema sin depender únicamente de los titulares de prensa.
Para las empresas, el mecanismo ilustra la importancia de las cotizaciones sociales como fuente principal de financiación de las pensiones. Cualquier cambio en sus tipos o en sus bases repercute directamente en el coste laboral, algo que se discute periódicamente en el debate público y que conviene seguir con atención. En el debate sobre la sostenibilidad de las pensiones se mencionan con frecuencia variables como el envejecimiento de la población, la evolución del empleo y de los salarios y la relación entre cotizantes y pensionistas.
Qué conviene revisar
Quien planifica su jubilación debería consultar su informe de vida laboral y las estimaciones de pensión pública que facilita la Seguridad Social, y valorar si el nivel esperado cubre sus necesidades. A partir de ahí, puede considerar si complementar los ingresos con ahorro propio o con sistemas de previsión.
También es útil tener presente que las pensiones tributan en el IRPF como rendimientos del trabajo, de modo que la cuantía neta es menor que la bruta. Esta información es de carácter general y no constituye asesoramiento financiero ni fiscal; para su caso, consulte con su asesor. Si se planea ahorrar para la jubilación, conviene fijar un objetivo realista de ingresos, estimar los años de cotización pendientes y revisar periódicamente el plan, ajustándolo a los cambios en la situación laboral y familiar.
Conocer cómo se paga una pensión ayuda a planificar la propia.
Este artículo es información general. No es asesoramiento jurídico, fiscal ni de inversión, y no tiene en cuenta las circunstancias particulares de nadie.


